narrativa norcoreana- tema ECOLOGÍA 🇰🇵🐦🌻 🌲📚

 
¿Cómo se reflejan en la literatura norcoreana reciente los temas ecológicos y de medio ambiente? 


Comenzamos la serie de traducciones-resumen de los artículos del ensayo de Oh Chang-ûn con el dedicado a la obra El bosque verde, relato de 6 páginas de Hwang Chôl-hyôn, publicado en la revista literaria Chongnyon Munhak (Literatura Juvenil) en 2016 (출처: 황철현의 단편소설 [푸른 숲], 청년문학, 2016년, 6 p.)


El bosque verde


Contexto: ecología y reforestación en la RPDC 

   Desde que ocupó su cargo en 2012, el Mariscal Kim Jong Un viene enfatizando la necesidad de restauración de las masas forestales a través de distintas misiones de plantación de árboles, regeneración de los bosques originarios y desarrollo de campos de frutales, además de medidas para la protección de los recursos naturales, lucha contra la contaminación atmosférica, de los ríos y los mares y regeneración paisajística, medidas que, según se anuncia, se están implementando desde 2015.    
La obra


        El bosque verde conecta dos temas como el amor en la juventud y la restauración de los montes y bosques. Song-hyang, una joven amante de los bosques, trabaja en el centro de gestión forestal de su comarca y ostenta el récord de plantación de árboles. Su logro llega a aparecer publicado en un periódico provincial y está muy orgullosa. Por otra parte, el joven Pak Sông Chôl lo lee en el periódico y se desplaza al pueblo de Song-hyang como aprendiz. Conmovido por el problema de la deforestación y la necesidad de recuperar la masa forestal del país, Pak abandona sus estudios de medicina para embarcarse en la misión nacional Batalla por la Regeneración de los Bosques y Montes.

Es interesante el contraste entre los personajes de Song-hyang y Sông-chôl. Ella es originaria del pueblo donde se desarrolla la historia; él viene de otro lugar. Ella siente rechazo hacia el forastero que pronto dejará el lugar y tiene una independencia que sigue los principios de la Regeneración Autónoma (자력갱생), según la cual cada individuo ha de responsabilizarse de todos sus problemas. Pak, por el contrario, simboliza la autoridad del Estado central, la realización de las políticas del Partido. Ella planta árboles en el contexto de los esfuerzos de las organizaciones locales por la reforestación; a él lo mueve el sentido de llevar a la práctica con los preceptos ideológicos del poder central. Hay una doble épica; por una parte, la reconciliación armónica entre lxs dos. Por otra parte, la del Estado que, a posteriori, llega para realizar la regeneración de un entorno que una vez fue desatendido. Los árboles que Song-hyang planta sin necesidad de ayuda del exterior solo son "de poca utilidad", debido a que no podían adquirir árboles "de buenas especies". Con el fin de mejorar la reforestación se necesita producir mejores plantones, pero lo estaban dudando porque la economía de la zona no es muy holgada. Pero el problema comienza a solucionarlo Pak Sông-chôl, el forastero a través de injertos de pinos, etc. Y no solo eso; también defiende la idea de hacer más científica la reforestación mediante la plantación de especies de mayor provecho, como el llamado alerce del Japón o el pino canadiense. Otros personajes, como Papá Kukbo, supervisor forestal, u Okmi y Sônhi, dependen de Pak Sông-chôl, pero Song-hyang mantiene con él un trato distante, pues lo ve como alguien que pronto se marchará de la zona. Teme el momento de la despedida y en un rincón de su corazón alberga un sentimiento de afecto. Sin dejar de ser un sentimiento amoroso, por otra parte es el miedo a la herida que puede quedarle por la traición. Para el autor del ensayo, este temor de Song-hyang se puede leer como una secuela de la herida sufrida por el pueblo a raíz del periodo de hambruna conocido como La Marcha Ardua (1994-1998). El relato acaba con una alusión indirecta al hecho de que Pak Sông-chôl, tras abandonar la zona, es nombrado supervisor forestal y un monte de la zona es designado como tesoro natural por las buenas especies arbóreas con que se ha reforestado. Se hace énfasis en que, cuando se junta la pasión de lxs jóvenes, un monte de piedras se puede convertir, con las alas de la ciencia y la técnica. También se deja entrever que en la relación entre Song-hyang y Sông-chôl está la semilla de un amor romántico. El Bosque Verde muestra el camino de la reforestación con base científica de los montes y bosques bajo la dirección del Partido. Si Song-hyang se enfoca solo en la plantación de árboles, se basa en el conocimiento científico y tecnológico para crear un monte "de mayor aprovechamiento". Para el autor del ensayo, la obra muestra las tensas relaciones entre las comunidades locales y el poder central que siguió a la gran deforestación de la Marcha Ardua. La obra termina mostrando el camino de superación del conflicto, reconciliación y restauración de la confianza mutua entre Song-hyang y Sông-chôl. Se puede considerar que la obra muestra la cura del dolor que supuso la etapa posterior a la aludida Marcha Ardua, cuando las comunidades locales tuvieron que enfrentarse solas a todos sus desafíos en ausencia del Estado. La desconfianza de Song-hyang en Sông-chôl se puede leer como una metáfora del recelo que se mantenía en las comunidades locales hacia las instituciones centrales del país a raíz de dicho periodo histórico. La obra recibió un premio por parte de la Unión de Escritorxs Coreanxs con motivo del 70 aniversario de la fundación del Partido de lxs Trabajadorxs, detalle que invita a pensar en ella como representante de la opinión pública en la RPDC. Escrita por un ciudadano corriente apunta a que la obra refleja de forma verídica el sentimiento general del pueblo.

Melodía de vida

Seguimos con las traducciones-resumen de los relatos norcoreanos comentados en el ensayo de Oh Chang-ûn, concretamente con los de temática ecológica y medioambiental. Con un contexto similar al de El Bosque Verde, el relato Melodía de Vida, de Kim Chang-nim (2017), conecta los problemas ambientales con la ética de las generaciones futuras, detalle que llamó la atención del autor del ensayo (출처: 김창림의 단편소설 [생활의 선율], 조선문학, 2017년).

  Narrada desde la perspectiva de un hombre, la historia, sin embargo, se centra en su esposa, cuya actitud de liderazgo abre una grieta en el orden patriarcal.

   La obra cuenta la historia de una familia que, siguiendo las directrices del Partido, lleva a cabo un proyecto de plantación de árboles.

  Cuando la mujer se ausenta unos días para participar en una asamblea de trabajadorxs dedicadxs a la gestión forestal de toda la provincia, el narrador y marido, Chông Chang-kil, se verá en una situación difícil. Como miembro de la institución federal, está muy enfrascado en sus tareas y no da abasto para encargarse de la comida, la colada, el cuidado de los animales, etc. Lo que más le cuesta es cuidar las semillas y regar los plantones todas las noches. Sun Chôl, el hijo, está en el último año de secundaria y le ayuda, pero no se manejan bien. En cuanto se ponen los dos con las tareas de la casa, el padre reflexiona: “Siempre había vivido sin tener ni idea de a qué hora se levantaba y se acostaba mi mujer.”

  Aunque se desarrolla desde el punto de vista unilateral del narrador, la historia se centra en la esposa. Esta trabaja como maestra de educación infantil, pero la nombran responsable del equipo de cuidado y aprovechamiento de los montes y este cambio brusco de trabajo le sirve para darse cuenta de que la educación no es simplemente transmitir conocimientos, sino que hay que predicar con el ejemplo. Deja la escuela y se pone a trabajar en el equipo forestal, un abrupto camino donde se dedicará a plantar árboles y otras tareas del monte. También en la casa está al cuidado del semillero y de los plantones, gestionando gran número de especies productivas, como pinos, álamos y una variedad específica de alerce.

  La selección de buenos plantones no es una tarea que se lleve a cabo a nivel institucional, sino que se apoya en la dedicación personal de cada unx, que se saca adelante con el esfuerzo de la gente en la esfera doméstica. La esposa no solo se encarga de forma autónoma de las semillas, también la nombran supervisora y subdirectora del centro de seguimiento forestal. Cuando le toca emprender el viaje de trabajo, las numerosas tareas que desempeñaba recaen sobre el padre y el hijo, que solo entonces comprenden la cantidad de cosas que hacía. Hasta lxs compañerxs de clase de Sun-chôl tendrán que acudir para ayudar con el trabajo de los semilleros.

  Apenas regresa de la reunión, la mujer se ofrece para comenzar directamente con el trabajo de supervisora forestal, circunstancia que prepara el terreno para otro cambio. El marido reflexiona sobre el dilema de la mujer en general entre la atención a su familia y la dedicación a la comunidad y al país. El cambio de roles le permite entender mejor su situación. Comprenderá la importancia de los proyectos forestales y se ofrecerá a trabajar junto a ella.

  Como maestra de escuela, la mujer se dedicaba a sacar adelante a la generación futura, pero decide cambiar de trabajo y dedicarse al cultivo de semillas y plantones para los bosques futuros. En esta elección vemos su toma de conciencia sobre la responsabilidad de su generación para con la venidera. 


  El narrador y su esposa miran el problema de la protección de los bosques desde el punto de vista de la próxima generación. Deciden priorizar el amor y el sacrificio sobre el beneficio y las necesidades a corto plazo. Por otra parte, el papel de la supervisora forestal es velar por la protección del bosque e impedir que nadie entre sin permiso, haga fuego, corte árboles o cualquier otra acción prohibida. La obra deja entrever, además, que la generación actual mantiene vivo el recuerdo de la terrible degradación del medio forestal que siguió al periodo de la Marcha Ardua (1994-1998).


Marcha Ardua (고난의 행군), 1994-1998, periodo de la historia norcoreana marcado por la hambruna, causada, entre otros factores, por una concentración de inundaciones, sequías y la caída de otros países del campo socialista.


La segunda despedida

¿Cómo se reflejan en la literatura norcoreana reciente los temas de medio ambiente y ecología?

Seguimos con las traducciones-resumen de los relatos norcoreanos comentados en el ensayo de Oh Chang-ûn, concretamente con los de temática ecológica y medioambiental, con el artículo sobre la obra La segunda despedida (13 páginas), de Kim Hyang-sun, publicada en la revista literaria norcoreana Choson Munhak en 2016 (출처: 김향순의 단편소설 [두 번째 작별], 조선문학, 2016년, 13 p.)

A raíz del periodo conocido como Marcha Ardua (1), el deterioro de los bosques de la RPDC produjo una reacción en cadena. Se debilitó la capacidad de absorber inundaciones, cayó también la capacidad de almacenamiento de agua, lo que hizo el terreno más vulnerable a la sequía, mermando a su vez la producción agrícola y originando una hambruna estructural.
Siguiendo las directrices del Partido, se llevaron a cabo proyectos de reforestación.

La segunda despedida, de Kim Hang-sun, habla de algunas de las causas que llevaron a la gran deforestación.
La obra, narrada en primera persona por uno de los personajes, un periodista, cuenta cómo este, a su regreso a Pyongyang tras un trabajo de documentación en el terreno, recibe de su tía la petición de que acuda a la oficina regional de control forestal donde ella trabaja, a fin de escribir un artículo sobre dicha oficina, ubicada en un pueblo con minas de carbón. Cuando el periodista llega al pueblo, lo encuentra desolado, por todas partes montes pelados a causa de la tala indiscriminada. Por otra parte, asistimos a una discrepancia entre el director de la oficina forestal y la tía, encargada del equipo de gestión de las semillas, en torno a qué árboles deben plantar. Con este conflicto, la situación que encuentra el periodista y narrador no es, en absoluto, propia de una oficina forestal ejemplar y digna de un artículo. El periodista decide marchar enseguida, pero en aquella región, a más de mil metros sobre el nivel del mar, encuentra un bosque de alerces y, abrazando una pequeña esperanza, sube al monte. Entonces descubrirá que es el director quien ha plantado los árboles por su cuenta y la historia llega a un punto de inflexión. El director se desvela como un héroe oculto y queda expuesta la actitud egocéntrica de la tía. El director, de apellido Cho, es un personaje muy dedicado y comprometido. Para cuidar los alerces y pinos, no cederá en sus planteamientos. El autor nos muestra que alguna vez ha tenido conflictos derivados de su posición estricta respecto a su defensa de los árboles. Cuando el periodista y narrador, plantando árboles junto con el director, conoce el pasado de este, va sintiendo una progresiva atracción por él en el aspecto humano. En su juventud, el director también contribuyó una vez a la degradación del monte por priorizar los logros productivos cuando trabajaba al frente de una mina de carbón. La tala excesiva debilitó el suelo, originando desprendimientos de ladera y llegó a derrumbarse la entrada de la mina, lo cual, incluso, le supuso consecuencias legales por haber originado aquella situación. El abuelo del narrador -padre de su tía-, por entonces supervisor forestal, perdió la vida en aquel desastre. A raíz de aquella pérdida, quedó en la familia, como un tesoro, un Certificado de Sacrificio por el Socialismo y la Patria, y se entabló una relación especial entre la tía y el director, relación que ahora, por el contrario, se estaba deteriorando a causa del choque entre el egoísmo de aquella y el apego a los principios de este. La tía, desde su posición al cargo de las semillas, quiere plantar maíz en la tierra buena para obtener un beneficio personal. El director Cho está tan entregado a la producción de plantones de árboles que hace de su huerto particular un semillero. Cho, que en el pasado causó la destrucción de un monte, se convierte en protector del bosque y la tía, perteneciente a una familia que posee un Certificado de Sacrificio por el Socialismo y la Patria, pasa a ser quien daña el bosque, llegando incluso a servirse del prestigio de su sobrino, un reputado periodista de Pyongyang, para pedirle que documente el trabajo a fin de que el director le siga encargando a ella el trabajo de responsable de las semillas. Aprovechando esta posición, la tía pretende lucrarse indefinidamente con la tierra productiva que hay en el monte. Para el autor del ensayo, el interés de este relato radica en que escapa a la influencia del optimismo revolucionario que, según él, es la norma en toda la narrativa norcoreana, con una perspectiva siempre positiva, mostrando más las luces del presente que las sombras del pasado, resaltando un futuro optimista y no mostrando las realidades negativas. La segunda despedida muestra claramente cómo una de las causas de la devastación del monte fue la tala indiscriminada para la minería del carbón. Según estudios surcoreanos, las causas radican, entre otras, en la tala indiscriminada de árboles para calefacción debida a la falta de energía, la ampliación indiscriminada de las tierras de cultivo debida a la falta de alimento, la ganancia excesiva de divisa extranjera a través de la deforestación y el debilitamiento del control estatal, lo cual puede estar reflejado en la actitud egoísta de la tía en este relato, buscando siempre su propio beneficio. El autor del artículo encuentra en esta obra una crítica al extractivismo y al productivismo, al oportunismo y búsqueda del beneficio propio y a la expansión de las tierras de cultivo como causantes de la devastación de los bosques.
1. Marcha Ardua (고난의 행군), 1994-1998, periodo de la historia norcoreana marcado por la hambruna, causada, entre otros factores, por una concentración de inundaciones, sequías y la caída de otros países del campo socialista.

Melodía de vida

Seguimos con las traducciones-resumen de los relatos norcoreanos comentados en el ensayo de Oh Chang-ûn, concretamente con los de temática ecológica y medioambiental. Con un contexto similar al de El Bosque Verde, el relato Melodía de Vida, de Kim Chang-nim (2017), conecta los problemas ambientales con la ética de las generaciones futuras, detalle que llamó la atención del autor del ensayo (출처: 김창림의 단편소설 [생활의 선율], 조선문학, 2017년).

  Narrada desde la perspectiva de un hombre, la historia, sin embargo, se centra en su esposa, cuya actitud de liderazgo abre una grieta en el orden patriarcal.

   La obra cuenta la historia de una familia que, siguiendo las directrices del Partido, lleva a cabo un proyecto de plantación de árboles.

  Cuando la mujer se ausenta unos días para participar en una asamblea de trabajadorxs dedicadxs a la gestión forestal de toda la provincia, el narrador y marido, Chông Chang-kil, se verá en una situación difícil. Como miembro de la institución federal, está muy enfrascado en sus tareas y no da abasto para encargarse de la comida, la colada, el cuidado de los animales, etc. Lo que más le cuesta es cuidar las semillas y regar los plantones todas las noches. Sun Chôl, el hijo, está en el último año de secundaria y le ayuda, pero no se manejan bien. En cuanto se ponen los dos con las tareas de la casa, el padre reflexiona: “Siempre había vivido sin tener ni idea de a qué hora se levantaba y se acostaba mi mujer.”

  Aunque se desarrolla desde el punto de vista unilateral del narrador, la historia se centra en la esposa. Esta trabaja como maestra de educación infantil, pero la nombran responsable del equipo de cuidado y aprovechamiento de los montes y este cambio brusco de trabajo le sirve para darse cuenta de que la educación no es simplemente transmitir conocimientos, sino que hay que predicar con el ejemplo. Deja la escuela y se pone a trabajar en el equipo forestal, un abrupto camino donde se dedicará a plantar árboles y otras tareas del monte. También en la casa está al cuidado del semillero y de los plantones, gestionando gran número de especies productivas, como pinos, álamos y una variedad específica de alerce.

  La selección de buenos plantones no es una tarea que se lleve a cabo a nivel institucional, sino que se apoya en la dedicación personal de cada unx, que se saca adelante con el esfuerzo de la gente en la esfera doméstica. La esposa no solo se encarga de forma autónoma de las semillas, también la nombran supervisora y subdirectora del centro de seguimiento forestal. Cuando le toca emprender el viaje de trabajo, las numerosas tareas que desempeñaba recaen sobre el padre y el hijo, que solo entonces comprenden la cantidad de cosas que hacía. Hasta lxs compañerxs de clase de Sun-chôl tendrán que acudir para ayudar con el trabajo de los semilleros.

  Apenas regresa de la reunión, la mujer se ofrece para comenzar directamente con el trabajo de supervisora forestal, circunstancia que prepara el terreno para otro cambio. El marido reflexiona sobre el dilema de la mujer en general entre la atención a su familia y la dedicación a la comunidad y al país. El cambio de roles le permite entender mejor su situación. Comprenderá la importancia de los proyectos forestales y se ofrecerá a trabajar junto a ella.

  Como maestra de escuela, la mujer se dedicaba a sacar adelante a la generación futura, pero decide cambiar de trabajo y dedicarse al cultivo de semillas y plantones para los bosques futuros. En esta elección vemos su toma de conciencia sobre la responsabilidad de su generación para con la venidera. 


  El narrador y su esposa miran el problema de la protección de los bosques desde el punto de vista de la próxima generación. Deciden priorizar el amor y el sacrificio sobre el beneficio y las necesidades a corto plazo. Por otra parte, el papel de la supervisora forestal es velar por la protección del bosque e impedir que nadie entre sin permiso, haga fuego, corte árboles o cualquier otra acción prohibida. La obra deja entrever, además, que la generación actual mantiene vivo el recuerdo de la terrible degradación del medio forestal que siguió al periodo de la Marcha Ardua (1994-1998).


Marcha Ardua (고난의 행군), 1994-1998, periodo de la historia norcoreana marcado por la hambruna, causada, entre otros factores, por una concentración de inundaciones, sequías y el colapso de la URSS.


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