Indicios de vida en el más acá (2012)

 Indicios de vida en el más acá

Posiblemente, el primer poema que escribí 



Hermanos míos del alma,

qué dura es esta movida

tarda uno en darse cuenta

de que la vida no es sino

el dar y recibir vida,

de que sólo se haya vida

de la que discurre, hermosa,

practicando ciertas cosas

que aún llevan escepticidas

como cultivar un huerto

sin potingues ni herbicidas,

o como ir por esos mundos

sin un seguro de vida

y olvidarse de los bancos

que el trabajo ya es comida,

prescindiendo de las cosas

donde la codicia anida,

ser firme en la consciencia

y no hacer caso al que diga

que la vida sí se obtiene

con muerte, que no con vida

o ser consciente del hecho

de que lo que se precisa

no es complejo, ni es difícil,

se encuentra en el día a día,

que donde acecha el desierto

se riega sembrando vida

o como oír los conciertos

de las aves coloridas

sin teléfono y sin coche

sin entradas ni salidas

dejar que el río te susurre

las canciones más sentidas

no cerrarse a lo que venga

no entregarse a las consignas

ni juzgar al semejante,

fuente de sabiduría

no razonar con los ojos,

no deducir con la intriga

de cumplir guiones grises

imitando otras desdichas

nos piden llegar a tiempo

posponiendo lo que inspira

creen comer cosas brillantes

creen poder morder la vida,

más la vida es sólo el viaje

donde nunca te fatigas

si uno no va por las cuestas 

escarpadas, cuesta arriba


dejando las vías llanas 

donde florece la vida

para ti, si es que la quieres,

si no temes el vivirla

sin prejuicios, sin tachones,

sin tratar de corregirla,

cuando el corazón te habla

en idiomas de empatía

diciendo que no hay tarea

sino en amar y dar vida

y sonreír a la gente

y conversar sin espinas,

sin razón- que, en el tenerla,

se pone un muro a la vida,

que si tengo esto o aquello

que si he conseguido guita

o méritos, o prestigio

o esas cosas parecidas

que nos quitan del presente

y de lo simple nos quitan

para qué echar tanto esfuerzo

en tratar de conseguirlas

si antes de cruzar el río

todo eso nos lo requisan



Y cuando en la propia especie

nos cuesta hallar empatía

y sólo andan corrigiendo

la tristeza o alegría

cuando a otro nos abrimos

y que lo hacen sin malicia 

pero mira que desgasta

esta jodida manía 

llevándome por su vía

porque el rumbo que yo llevo

no le gusta y no se fía

ya lo intentaré con otras

que, igual que yo, tienen vida

y no he de quitarla yo,

que en su vida está la mía

hermanos, seres sintientes

tengamos todos la vida

que en el darla va creciendo

y al compartirla se aviva,

mientras haya un poco de aire,

una pizca de armonía

en este metro cuadrado

donde la vida aún palpita,

en ese niño rechoncho 

que rebosa oxitocina

y en los próximos cien años 

siga el sendero que siga 

podrá siempre ser pequeño

en el instante que elija

y la senda de sus pasos 

no habrá de ser tan distinta

que en el amarse halle muerte o en el competir, la vida 

pues el alma ávida es del néctar de amor y vida

y el amor anda o va en bici

ni contamina, ni irrita

que lo esencial es eterno,

y en lo sencillo respira

y cuanto más das más crece

sin bancos, ni mercancías;

que una lechuga y un beso

que un abrazo y una endibia

valen más que diez festines

en el alma y en la tripa

y el consumir(se) es desgaste

de espíritu y energía

y vamos como imitando 

lo que otros nos indican 

pues, si tan mal nos parece, 

¿por qué dejamos que siga

la explotación en mil formas 

la zancadilla a la vida?

que, pareciendo bien vivos

de casa hasta la oficina 

y de la oficina al coche 

del coche a la medicina que nos mandan

para tapar, donde falta, el néctar simple de vida

y me gustaría hablar 

con los que han ido ya a otra vida 

y preguntarles cómo es 

si hay cosas parecidas 

como música y poesía

que me imagino aquel lado

sin cuerpo y con armonía –de los chakras

y consultarles si allí 

la vida es clara y tranquila

que tal impresión me da 

si soy imaginativa 

pues concebir me costara, 

amigos de la otra orilla, 

que por aquel lado hubiese 

menos trabas a la vida 

de las que hay en este lado

de farándula y mentira 

donde tanta muerte acecha

creyéndose ella muy viva 

que morirse es comenzar 

una nueva y larga vida 

que la muerte es cosa de éste

lado y- del otro, imagino vida, 

   sin que sean menester 

una vez en la otra orilla 

cosas, inventos extraños,

como el hambre o la codicia. 


Y decidme, amigos míos

de qué cosas o energías 

carecéis allá en la otra 

dimensión, que os llevaría 

de buen grado cualquier cosa

con tal que la pediríais. 


Mas, hasta ese momento, 

en que yo cruce la vía de lo nuevo

y sea todo energía, y esté en ése vuestro mundo

donde no hay guerras ni intrigas 

¿para qué las iba a haber, si no hay oro ni codicias? 

Y por eso me pregunto, 

¿de qué lado habrá más vida?

donde el Ser será un Ser Libre, 

pero ¿qué hacer hasta ese día? 

una propuesta yo haría

que la he tomado de amigos

que cada año que cumplían 

disfrutaban más lo simple

abrazaban más la vida 

y que algunos ya han cruzado

en silencio a la otra orilla  

e imagino su alma libre

sin cuerpo, pura energía

y no dejan de enviarme

inspiración y armonía

y pensando en ellos quiero

en comunión y empatía 

con todo aquello que siente 

y late, compartir vida 

y llevar abierta siempre

la bolsa de las

 semillas  

con las que uno va sembrando

en pequeñas grandes islas 

indicios de agua y de sol

cantos simples de alegría

que, al pasar, otros los tomen

y difundan por la vida




 Kekori, mayo 2012

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