Firmin y él
Firmin observa a través de un cristal mojado
del otro lado, fiesta de letras, de canciones
sueña con deshacerse de su cuerpo, pequeño, peludo
no ser mero observador, tomar parte en la fiesta
Un humano participante mora entre el mundo físico
y el imaginario
bebe de la fuente de vino y poesía
sin conseguir hacer sonar el organillo acrílico,
que produce páginas de alegría y cómic
Con maniobras de sofisticada nocturnidad,
un enemigo interno sabotea todas sus iniciativas;
buceando en un vaso de vino, busca la llave
que desactive el mecanismo de suspensión de vuelos
Pero lo terrenal es un sol que seca su quimera
y se da a otro utópico anhelo:
abandonar su fastidiosa presencia material
ser un mero espectador de la fiesta, de la vida
querría navegar por océanos de introspección,
compartir con sus semejantes los tesoros encontrados
Pero tampoco es posible. El tirano le obliga
a quedarse en la interfase. Sociales exigencias
Como si adivinara sus cuitas, Firmin lo observa
Si pudieran comunicarse, conseguir uno
lo que tiene el otro
Pero las leyes físicas impiden
que troquen existencias
Si al menos no tuvieran la imaginación,
si pudieran los dos estar a salvo, en tierra
y no volando por cielos de anhelo, de delirio
Para dos humanos, tal cosa es inalcanzable
2010
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