Literatura japonesa 🇯🇵 🇰🇵 en Corea del Norte-Detengan ese tren

    Entre las obras de literatura universal traducidas al coreano y publicadas en la RPDC, nos llamó la atención la novela de ciencia ficción de extensión intermedia Detengan ese tren, del autor japonés Ryu Mitsuse (1928-1999). Hemos traducido el comienzo de la crítica que abre la traducción al coreano de Rim Hiyol.

La historia comienza con el ferrocarril de alta velocidad Eco 185, que parte de la Estación de Tokio y a bordo del cual viajan Masashi, Yuichi y Micho, estudiantes de secundaria seleccionados para el Certamen de Ciencias Sociales de todo Japón.

  La estudiante Yuki, que no puede acompañar al grupo por circunstancias familiares, va a despedirlxs a la estación con un sentimiento de pena. Yuki mantiene una relación especial con el estudiante Masashi.

En esto, el Eco 185 sufre un percance debido a un fallo de los frenos. El tren no se detiene ni siquiera tirando del mando del acumulador de energía y corre como un rayo cada vez más rápido, a 220 km por hora, a 240, 280…
 
  El tren se vuelve un alboroto. Con sus vidas en peligro, todo el mundo grita y los vagones son un caos. La lucha por detener el tren se libra tanto en su interior como en el centro de control de la Estación de Tokio, pero ni siquiera se puede averiguar la causa.

  Por otra parte Yuki, que regresa de despedir a Masashi, mantiene una conversación con su tía y visualiza, como en una aparición, el rostro de un Masashi paralizado por el miedo, oye su voz pidiendo auxilio.

  Se puede considerar que aquí radica un importante elemento fantástico del autor. Mitsuse asume que, dentro de un campo eléctrico determinado, las personas que se extrañan con mucha intensidad emiten ondas cerebrales en la misma frecuencia, lo que les permite entablar una comunicación.

  A fin de neutralizar el peligro que se cierne sobre Masashi, Yuki se apresura a subir en un helicóptero. Finalmente, encuentra un barco en mar abierto y descubre que a bordo se encuentra el cabecilla de una banda de villanos que se dedica al robo y al incendio, enviando por radio electricidad que interfiere en los frenos del tren.

Los malhechores mandan electricidad de forma inalámbrica, de manera que los trenes no se detienen en las estaciones y acaban volcando, oportunidad que aprovechan para desvalijar los trenes.

Al fin, Masashi, que se entera de esto a través de Yuki, encuentra un robot instalado en el tren y que funciona por suministro de energía eléctrica y lo elimina, salvando el tren.

El presidente Kim Jong Il indicó lo siguiente:
“Las obras literarias de autorxs de otros países, por muy buenas que sean, hay que verlas desde un punto de vista crítico.”

La presente obra, aunque el argumento está tejido de un modo interesante, presenta una serie de puntos débiles.

Un punto débil en el plano ideológico es que el autor haya elegido a unos villanos que, desde un barco en medio del océano, urden descarrilamientos de trenes, pero sin desvelar su identidad, llamándolos genéricamente “bandas diabólicas”.

Por otra parte, cuando el autor construye la trama de la obra, los villanos diabólicos hacen descarrillar los trenes, cobrándose la vida de lxs pasajerxs y robando su dinero y bienes; este fenómeno inhumano e inmoral de la sociedad capitalista lo describe el autor de una forma interesante.

Continuará ... 

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