Chistes norcoreanos 1 (2013)

 Dentro de los materiales culturales de Corea del Norte, el humor es un tema que puede despertar curiosidad. Ofrecemos una recopilación de chistes del libro [ 조선유모아] Chistes coreanos, de la Editorial científica enciclopédica (과학백과사전출판사), Pyongyang, 2013. Antes de pasar a los chistes en sí, hemos resumido el texto Vida y humor, reflexión de los editores sobre el tema del humor en general:


Vida y humor


    Un chiste es, en pocas palabras, una historia ingeniosa capaz de hacer reír, es todo aquel acto verbal que suscita la risa en quien lo escucha.

    Aunque, entre los recursos y métodos para causar la risa, están también las acciones humorísticas, el chiste persigue hacer reír, más que con la acción, a través de la palabra.

    El chiste nace de la noble intención de criticar y corregir los defectos y fisuras parciales que se hallan implicados en fenómenos por lo demás positivos y, en consonancia con ello, la risa que producen tiene, por lo general, alegre y desenfadado.

     Los chistes también reflejan, claro está, fenómenos negativos de la vida. En algunos, la risa viene acompañada por la sátira, pero no se trata de risas amargas y punzantes, sino que son de carácter ligero y desprovistas de malas intenciones. 

    Esto hace del humor una suerte de líquido lubricante cuyo cometido es hacer de la vida algo más rico y lustroso. Su uso permite que la gente hable de sus respectivos fallos y los corrija sin tener que sonrojarse, es un elemento que aporta vigor y dinamismo a la vida, reforzando así los lazos interpersonales y promoviendo la armonía de los vínculos.

    El chiste es más que un mero juego de palabras que hace reír. Hay chistes con mucho estilo y finura que, dentro de la risa, llevan sembrados mensajes más profundos, lo que les confiere un gran poder de persuasión, siendo más eficaces a la hora de remover conciencias que cualquier discurso o texto grandilocuente. De ahí que el humor sea un recurso muy extendido no solo en la vida cotidiana de la gente sino también en el ámbito de las actividades políticas y hasta en el de la diplomacia. 


¿De quién es el puño?


    Desde su juventud, Osong Ri Hang Bok (1) siempre estuvo en boca de sus contemporáneos por su ingenio y su sentido del humor.
Siendo niño, había en su casa un árbol de caqui cuyas ramas se colaban en el jardín de la casa contigua. Un vecino tomó frutos de él y el pequeño Hang Bok se quejó:

-    ¿Por qué toma usted nuestros caquis?
-    ¿Vuestros? Muchacho, ¿cómo van a ser vuestros si están en nuestro jardín?
    El pequeño Hang Bok atravesó con un puño el papel de la ventana del vecino y le dijo:
-    Entonces, este puño ¿es nuestro o de ustedes?


1) Ri Hang Bok ((1556~1618), célebre funcionario público y literato del reino de Chosôn.


      El criado ingenioso


  Un día húmedo y caluroso, en un angosto valle, un terrateniente lanzó una moneda a un joven peón de su finca y le dijo:

-    Oye, Suedol (Fierro), entra a esa tasca y tráeme un platito de tallarines.

    De regreso de la tasca, con el plato en las manos, Fierro, disgustado por la actitud de su jefe al querer comer solo, no dejó de darle vueltas a sus tallarines. Al verlo, el terrateniente le gritó:

    -    ¡Pero, ¿qué haces dándole vueltas a mi comida?!
    -    Patrón, es que buscando unos mocos que se me acaban de caer en el plato...
    -    ¡¿Qué? ¿Mocos?!
    -    No los encuentro por más que remuevo...
    -    ¡Maldito!- protestó el jefe-. ¡A mí no me des esa porquería, cómetela tú!

    El mozo se llevó un regaño, pero disfrutó de un rico plato de tallarines.





              Por una letra

   
    Sintiendo la proximidad de su muerte, y para evitar que el príncipe XX heredara el trono, cierto monarca escribió:

    "El príncipe XX no puede reinar".

    Al ver aquello escrito en el testamento real, el heredero se sintió muy decepcionado. Entonces, un sirviente astuto le dijo:

-    Alteza, no os apenéis. Solo hay que modificar el texto.
-    ¿Modificar el testamento de Su Majestad?- opuso el príncipe-. ¡Lo notarían de inmediato!
-    Descuidad, Alteza. Basta con añadir una letra- insistió el criado y, tomando el papel, le añadió una sílaba, quedando el texto: "Nadie puede reinar sino el príncipe XX"  en lugar de "El príncipe XX no puede reinar" .
 

                                                                    Cuestión de edad

Un hombre le preguntó a su amigo:
-    ¿Cómo es que tienes el cabello todo blanco pero la barba tan negra?
-    Está claro, porque la barba es como veinte años más joven que el cabello.


          Trabajo suspendido


    El equipo de Prevención de Riesgos colocó en el puesto de trabajo de aquel joven un cartel que decía "Suspensión de trabajo". El joven había incumplido la normativa de seguridad.
    En esto, se presentó en el lugar la pareja del joven y este, inquieto por si veía el letrero, tuvo una idea brillante. Se plantó ante el letrero y, tapando parte del texto, hizo que el texto, en lugar de "Suspensión de trabajo" dijera "En pleno trabajo".

   
                                                                    Un hijo como tú


    En el metro iba un joven ocupando dos lugares. Una mujer de cierta edad se acercó y le dijo:
    -    Jovencito, ¿te importaría dejarme que me siente a tu lado?
    -    Ocupado- se limitó a decir el joven, que, cruzado de brazos, ni siquiera se giró a mirarla.

  En silencio, la mujer se fue a buscar otro sitio. En esto, se le acercó una hermosa joven y la llevó al asiento contiguo al que ocupaba el muchacho, que, al instante, se hizo a un lado y, cortésmente, le dijo: "Siéntese aquí. Está libre".
-    Pero si me acabas de decir que estaba ocupado- objetó la mujer, contrariada.
-    Sí, es que se tenía que sentar mi hermana- dijo el muchacho, señalando a la joven.
    Aún más airada y elevando la voz, la mujer replicó:
-    ¡Deja de decir bobadas. Esa es mi hija, es imposible que tenga un hermano como tú!


              Cierra los ojos



    Dos jóvenes van sentados a la par en un estrecho autobús. Uno de ellos lleva los ojos cerrados y el otro le pregunta:
    -    ¿Qué te pasa?
    -    Nada- replica el otro joven-. Cierra tú también los ojos, no veas a la anciana esa que está de pie.



                                                                            Caracteres opuestos


  Un día de invierno, una persona muy impaciente y una de carácter lento y calmoso se estaban calentando junto a una hoguera.
        La del carácter pausado dijo lentamente:
    -   Yo sé lo que te está ocurriendo, pero no sé si debería contártelo o no con el carácter tan inquieto que tienes. Hasta ahora no te he dicho nada, pero me preocupa que no sé si serás capaz de aguantar los dolores que se te vienen...
    -    ¿De qué se trata? ¡Venga, dímelo!
    -    Es por esa chaqueta de algodón que llevas...
    -    ¿Qué le pasa a mi chaqueta? ¡Dime, dime!
    -    Es que esa chaqueta... en la parte de la axila... que se te ha prendido fuego...
   
    Dando un respingo, el de la chaqueta encendida se apresuró a quitársela y apagar la chispa que le había saltado. Exasperado, reprendió duramente a su amigo:
    -    ¡Por qué no me lo dices antes, si ves que se me está quemando la ropa...!
    -    ¿Lo ves? Ya estamos otra vez. Te dije que era por ese carácter que tienes...


                                                                                Un joven irascible


    En una factoría mecánica trabajaba un joven conocido por tener un carácter fácilmente irritable. Un día, al terminar la jornada, le comentó su amigo:
    -    Ah, te iba a contar que estoy saliendo con una chica.
    -    ¿Sí? ¿quién es?
    -    Tu novia...- comenzó apenas a decir cuando le interrumpió un golpe de tos.
    -    ¡¿Qué?!- saltó enseguida el joven irascible, tomando a su amigo por las solapas de la chaqueta- ¡Repítelo, desgraciado!
    -    ¡Pero qué te pasa, ¿te has vuelto loco?! ¡Te estaba diciendo que tu novia la conoce! ¡Ya no se puede ni toser...!


                                                                        Enseñanzas de padre


        De paseo, padre e hijo encuentran un guante caído en el suelo.
    "Hijo, en la vida hay que ser honrado", indica el padre, tomando el guante y dejándolo en un banco del camino. A los cincuenta metros, capta su atención otro guante igual. Poniéndoselo, el padre le dice al chico: "Hijo, vuelve al banco y tráete el otro guante".


                                                                            Quién te enseña

En la escuela:
-    Muchacho, ¿dónde está esa educación? ¿No te enseña modales tu padre?
En casa:
-    Oye, al llegar a casa se saluda. ¿No te enseñan modales en la escuela?


                                                                                Juicio subjetivo

Un día festivo, un niño cantaba y sus padres opinaban sobre la interpretación.
-    Suena igual que un martillo dando en el yunque- comentó el padre, herrero de profesión.
-    ¿Un martillo? Pero si suena como la maza golpeando en el mortero...

함마 (해머)


                                                                                Sí, adelante


    Por su profesión, secretario en **, a lo largo del día pronuncia decenas de veces la expresión "Sí, adelante", que ya sale automáticamente de su boca.
    Un día, está sentado en el baño y alguien llama a la puerta: toc, toc.
-    Sí, adelante...
    La puerta se abre de golpe y la persona que se disponía a entrar es presa del desconcierto.

위생실 (화장실)
찌프리다 (찌푸리다)


                                                                        Técnico incompetente

    Una mujer llama a la compañía telefónica desde la oficina.
-    ¿Camarada técnico? Les pedí que vinieran a mi casa a arreglar el teléfono, ¿por qué no vienen?
-    Llamamos varias veces pero no atendían, pensamos que no había nadie.


                                                                            Saludos de adulador


        Tras visitar la fábrica, el director se dispone a marchar. Ya está en el coche cuando el supervisor, dedicándole una profunda reverencia, le saluda:
-   Vaya con cuidado, camarada director.
    Transcurre un rato y el encargado sigue sin enderezarse.
-   Camarada supervisor, el coche ya se ha ido...
Aún inclinado, el supervisor responde:
-    Pero el camarada director nos sigue viendo por el espejo...

 En el restaurante de la estación

- ¿Por qué ponen tan poca comida?
- Es una atención que tenemos con nuestros clientes, no vayan a perder su tren.






fuente de la imagen: uriminzokkiri

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